Home

A veces nos encontramos por la calle con soportes publicitarios que, sinceramente, nos gustaría no haber visto nunca. No se trata de que sean malísimos, ni de anuncios tan buenos que supondrán un golpe de efecto para nuestra competencia (y, por lo tanto, con efectos negativos para nosotros). Estoy hablando de soportes que forman parte de campañas de sensibilización o concienciación sobre aspectos negativos de la sociedad que es necesario frenar o evitar. Sí, son campañas que nos gustaría que no existieran, que no fueran necesarias.

Estamos habituados a campañas sociales sobre los malos tratos, sobre el consumo de drogas, sobre la conducción bajo los efectos del alcohol y sobre muchas otras problemáticas que forman parte de la sociedad en la que vivimos. Probablemente, la atención que prestamos a estas campañas es mínima, a menos que realmente nuestro interés por el tema sea alto o el resultado de la campaña sea tan creativo que no somos capaces de abstraernos de su mensaje.

Pero si salimos de nuestro entorno podemos ver temas totalmente extraños y lejanos para nosotros. Se trata de problemáticas que nos son ajenas y que conocemos por los medios de comunicación, pero que no forman parte del círculo en el que nos movemos. Si visitamos otros países o frecuentamos lugares en los que confluyen diferentes culturas, seguro que en algún momento hemos visto un díptico, una marquesina o un muppie que ha captado nuestra atención por este motivo. Éste es el caso del cartel que os traigo hoy, visto en los aseos femeninos de un aeropuerto. ¡Estupenda localización para el asunto en cuestión!

Como podéis ver en la imagen, el cartel forma parte de una campaña de las autoridades británicas para ayudar a liberarse a aquellas mujeres que han sido obligadas a contraer matrimonio. «Tienes derecho a elegir» es un lema tan obvio para mí, que el verlo escrito en las paredes de un baño público me llama poderosamente la atención.

Cartel: Forced

La imagen, tan clara y directa, es el reflejo de la situación que muchas mujeres se encuentran al ser obligadas a casarse, para ser una más de las propiedades de un hombre al que, en muchas ocasiones, ni siquiera conocen.

Si queréis más información sobre el tema, podéis entrar en la página web a la que se hace referencia en el cartel.

Deja un comentario